jueves, 29 de octubre de 2015

Ship Fumigation Service

FUMIGATION AND FUMIGANTS REMOVAL SERVICES IN LAS PALMAS AND TENERIFE PORTS

​Fumigation of bulk commodities such as grains is a highly efficient treatment against all stored product insects and mite to protect your valuable investment against insect infestation.

Fumigation is a method of pest control that completely treats an area with gaseous pesticides - or fumigants - to suffocate or poison the pests within.

Fumigation with phosphine is a simple, effective and value-for-money way of controlling stored product pests. The advantage of phosphine fumigation is that there are no pesticide residues, it controls all life stages of the target pest and can be used as a curative or preventative solution during the bulk commodities transportation.

After the fumigation carried out at loading port you can take an advantage of bunkering stop in Las Palmas and carry on the de-fumigation procedure while your vessel is taking bunkers at berthing place or anchorage.

Performed by FLORESALUD PEST CONTROL degassing operation will avoid any additional delay or extra costs at destination in terms of demurrage for phosphine sleeves removal.

We Offer:

- Coordination with the local authorities including all permissions needed
- Fumigation of vessel’s cargo in holds using phosphine sleeves
- Safe phosphine sleeves removal from vessel's holds by our professional team
- Certificate confirming destruction of the phosphine disposed
- Warranty of safety and efficiency during all the process

SERVICES OF GAS FREE AND REMOVAL SLEEVES OF FUMIGATIONS FOR MERCHANT VESSELS

​Involved in operating businesses:

- WILMHELMSEN - CONSIGNATARIA SHIPS SERVICE - (+ 34 928 464896) - wss.canaryislands.shipsagency@wilhelmsen.com
- BERGE MARITIMA - (+ 34 928 488960) - consignacion.lpa@berge-m.es
- FLORESALUD - PEST CONTROL SERVICE - (+ 34 928 332346) - info@floresalud.es
- AGROTECO - SHIP FUMIGATION SERVICE - (+ 34 957 300308) - agroteco@gmail.com

jueves, 5 de marzo de 2015

Confía en un Profesional para el Control de Plagas


¿El fin de la era del plástico gracias al rhodnius?

El mundo tira al mar más de ocho millones de toneladas de plásticos al año. Gracias a Javier Fernández, un  jovencísimo investigador español de la Universidad de #Harvard, este producto tan contaminante puede ser sustituido por uno biodegradable y más resistente como es el
quitosano, extraído de los caparazones de algunos insectos y que sirve de base para el nuevo material. Mira más detalles.
“Muchos objetos de plástico, como los desechables o embalajes, se fabrican sin pensar en su vida útil. Si yo por ejemplo fabrico una botella de agua, no te puedo perseguir para que la eches al contenedor que le toca”, explica Javier Fernández, doctor en Nanobiotecnología por la Universidad de Barcelona, investigador en Harvard y docente de la Singapore University of Technology and Design. Su  carrera se ha  enfocado a reducir el consumo de plástico, y este investigador tiene su propia apuesta: el quitosano(1).
Javier Fernández suma ya tres publicaciones científicas sobre las propiedades de este material biodegradable que podría jubilar al plástico y abrir nuevas vías de investigación en medicina, industria e impresión en 3D. En su primera publicación, realizada en Advanced Materials en 2012, el investigador se encerró en la biblioteca de Zoología de Harvard para estudiar minuciosamente los caparazones de insectos y crustáceos. Así, dio con las bases para crear el shrilk (2), una mezcla a base de quitosano —material presente en caparazones de crustáceos e insectos— y fibroína —una proteína de la seda—.

El investigador reprodujo la estructura de los insectos en la naturaleza para diseñar un shrilk que posee una fuerza que duplica a la del plástico y, además, es biodegradable “La piel de un insecto está hecha de quitosano, proteínas y, en la parte más externa, hay una capa similar a la cera resistente al agua.
El quitosano y la fibroína se combinan para dotar al esqueleto de rigidez (alas) o elasticidad (articulaciones)”, explica el científico. Para ilustrar estas propiedades, el investigador cita el caso del RhodniusProlixus,un insecto común en América Central y Sudamérica que “es capaz de controlar su rigidez, como cuando se infla para absorber sangre de otras especies”. Así, el investigador reprodujo esta misma estructura de los insectos en la naturaleza para diseñar un shrilk que posee una fuerza de 120 MegaPascuales, que equivalen a más de 1.200 Kg/cm². “A raíz de la publicación, recibimos muchas llamadas de empresas interesadas en implantar el material”, explica el científico. Por un lado, la industria quiere reducir la dependencia del plástico; y , por otro lado, empresas médicas están interesadas en aplicaciones que van desde la cura de las hernias, sutura re-absorbente, pegamento quirúrgico e incluso piel artificial. Sin embargo, había un problema con la seda, que encarecía mucho el proceso para finalidades industriales. Este material orgánico es el segundo más abundante en la Tierra, por detrás de la celulosa. Así, el equipo de Javier Fernández trabajó para reducir el coste en la rama industrial y, finalmente, dio con la fórmula exacta para crear un quitosano, sin seda, que reproduce a la perfección sus características naturales.
La segunda publicación tuvo lugar en 2013, también en la revista científica Advanced Functional Materials, en la que el investigador insiste en que no están creando un nuevo material. "Empleamos técnicas de microelectrónica y nanotecnología para diseñar la estructura y las propiedades extraordinarias que posee el quitosano en la naturaleza para poder, así, destinarlo a otras aplicaciones”.

UN TESORO EN LA BASURA
Una de las principales ventajas del material es que el quitosano es muy barato. “Tradicionalmente, lo hemos usado como un desecho”, dice el investigador. “Es el caso de cabezas y caparazones de gamba recogidos por la industria pesquera que, en su mayoría van directos, a la basura.Además, es muy fácil de conseguir, ya que es el segundo material orgánico más abundante en la Tierra por detrás de la celulosa”, añade. “Hemos rescatado un material olvidado para tratar de usarlo como lo hace la naturaleza y de acuerdo con el medio ambiente”.

PRODUCTO DE LABORATORIO CON BASE BIOLÓGICA
Una vez en el laboratorio, el quitosano llega en forma de polvo o escamas, similares a un cereal de desayuno. Se le añade agua y ácido acético para conseguir su disolución.  Los protones del ácido acético reaccionan con el quitosano de manera que las moléculas de este último se separan y se obtiene una disolución definitiva del 4% de quitosano en agua. “Ahora bien, lo que queremos es conseguir que el elemento recupere su estructura y propiedades naturales partiendo de esa disolución”, explica el científico.
Así, el proceso requiere una segunda fase en la que se evapora la disolución “de forma muy controlada”. “Hay un tiempo exacto en el que la disolución se convierte en un cristal líquido, que al tacto se parece mucho a la plastilina, de manera que fluye pero conservando moléculas de cristal”, detalla Javier Fernández.
Según el grado de evaporación, la mezcla poseerá unas propiedades más líquidas o viscosas, en función del uso que se le vaya a dar al material. Posteriormente, un tercer trabajo académico publicado a principios de 2014 en Macromolecular Materials and Engineering, ahonda en las posibilidades del quitosano como material para imprimir grandes estructuras en 3D y hacer la producción escalable. Sin embargo, a día de hoy, esta técnica requiere que las empresas modifiquen su proceso productivo, con lo que esperan un mayor desarrollo para terminar de incorporar este elemento definitivamente.

A LA SOMBRA DEL PLÁSTICO
Ante las aplicaciones del quitosano y los beneficios de su coste, ¿por qué su estudio no ha explotado hasta ahora? El investigador español recuerda que este elemento se descubrió en el siglo XIX y que, a principios del XX, se investigaron sus propiedades; no obstante, la introducción y apuesta económica por el plástico como derivado del petróleo, hizo que se detuviera la investigación sobre quitosano y otros materiales. No fue hasta los años 70, a raíz de la preocupación por los materiales sostenibles, que se recuperó esta rama de la ciencia. “Hemos rescatado un material olvidado para tratar de usarlo como lo hace la naturaleza y de acuerdo con el medio ambiente”.

Fuente: El país.

jueves, 24 de mayo de 2012

Cómo crear tu huerto urbano

Un huerto en casa nos sirve para cultivar hortalizas para el consumo familiar y siempre estaremos seguros de que nuestra alimentación es completamente sana. Por ello, más allá de ser útil, el huerto casero es absolutamente ecológico y, a su vez, nos servirá como un pasatiempo agradable que con el paso del tiempo puede llegar a convertirse en una pasión.

Qué necesitamos para poner en marcha nuestro huerto urbano

Para empezar necesitaremos recipientes donde cultivar las diferentes hortalizas; podemos reutilizar envases de comida, cajas de fruta, etc, que además de ser una alternativa muy económica, contribuye al cuidado del planeta.


También debemos poner especial cuidado al elegir el sustrato para nuestro cultivo, ya que este debe tener unas características determinadas de pH (en torno a 6.5 es el pH óptimo) y consistencia, que viene dada por el porcentaje de arcilla.

Para algunos cultivos, como el tomate o las judías verdes, necesitaremos también tutores (pueden servirnos cañas de bambú o ramas de algún árbol), para evitar que el fruto caiga al suelo.

Qué cultivar en un huerto urbano

A continuación debemos plantearnos qué hortalizas podemos cultivar, dependiendo de las características del emplazamiento del huerto: si es un lugar soleado podremos plantar tomates, pero no fresas. Si es un lugar espacioso podemos optar por frutas y verduras de gran tamaño, como sandías, calabazas o melones, pero si el espacio es nuestro factor limitante, habremos de conformarnos con plantar lechugas, espinacas y algún tomate cherry.

La mejor estructura para crear un huerto en nuestra casa es orientarlo en dirección de norte a sur y cuidando que la tierra quede bien plana.

Es conveniente dividir el huerto en cuatro partes iguales así podremos plantar diferentes hortalizas como:
Los frutos de raíz: patatas, zanahorias, puerros, cebollas, espárragos, etc.

Las plantas de hojas: lechugas, coliflor, espinacas, etc.

Las legumbres: judías, guisantes, habas, etc.

Las plantas de fruto: tomate, pepino, calabacín

Debemos tener presente al planificar la composición de nuestro huerto, que determinadas asociaciones de plantas son beneficiosas para su crecimiento, mientras que otras son perjudiciales.

Es conveniente rotar los cultivos cada año porque ello hará que la tierra reponga de forma natural sus minerales y no se agote. Además las diferentes especies tienen diferentes requerimientos. También es conveniente dejar reposar el suelo cada cuatro o cinco años. Si creemos necesario abonar nuestro huerto debemos optar por alternativas ecológicas, por ejemplo guano o humus de lombriz.

Cuando tengamos un huerto en casa nos daremos cuenta de que es el sitio privilegiado de nuestro hogar y que estamos poniendo nuestro granito de arena y contribuimos con la preservación del medio ambiente. Además disfrutaremos de todo el sabor de las hortalizas, que al haber madurado de forma natural no pierden sus propiedades.

En El Blog Verde ya hemos visto cómo cultivar tomates, cómo cultivar fresas y también hemos hablado sobre el humus, el ph del suelo, los semilleros, los fungicidas ecológicos, los tipos de riego, los invernaderos caseros y también hemos dejado un calendario de siembra. Por ello, ¿qué mejor que empezar a crear nuestro huerto en casa?

Comida ecológica, la alimentación del siglo XXI
En los últimos años, la conciencia ecológica ha aumentado en casi todos los niveles de la población. Temas como la prevención del cambio climático o el ahorro de agua potable ya están instalados en la vida cotidiana de la mayoría de las familias. Esta nueva visión ecológica también alcanza a la alimentación. A continuación, analizamos a que nos referimos cuando hablamos de comida ecológica.

¿Qué son los alimentos ecológicos?

Los agricultores y ganaderos convencionales se preocupan por la obtención de productos agradables a la vista, “vendibles”, sin analizar los ocasionales perjuicios que puedan traer al consumidor.

Frente a esta postura, la alimentación ecológica o biológica es aquella obtenida sin el uso de fertilizantes, plaguicidas u hormonas de crecimiento. Además se vende de forma local, evitando así gastar energía en transporte. Los alimentos de producción ecológica deben estar certificados por un organismo independiente, que garantiza que su producción cumpla los requisitos establecidos por la normativa.

He de añadir que la normativa es diferente en cada país, y la legislación española es menos exigente que las de otros países europeos, como por ejemplo Alemania.
Ventajas de consumir productos ecológicos

Las frutas y verduras convencionales suelen producirse de forma industrial, en monocultivos intensivos en los que se cultiva una única especie de forma sostenida en el tiempo. Esto ocasiona un enorme impacto sobre el suelo, que agota sus nutrientes en seguida, por lo que es necesario añadir gran cantidad de fertilizantes, para sacar rendimiento al cultivo. La fabricación de fertilizantes, además de ser una actividad muy contaminante, ocasiona un gran gasto de agua y energía, tanto por la producción como por el transporte.

Por otro lado, estos monocultivos son muy atractivos para las plagas, lo que hace necesaria una utilización constante de pesticidas. Su fabricación implica el mismo impacto que la de los fertilizantes, y añade otro más: la acumulación en el suelo y el alimento de gran cantidad de sustancias químicas.
Todas estas sustancias tienen un efecto negativo sobre la salud del consumidor, ya que incrementan la aparición de alergias, intolerancias y otras enfermedades en la población.

A estas desventajas, hemos de añadir la globalización de la producción de alimentos, que implica que gran parte de los alimentos que consumimos hayan sido producidos a muchos kilómetros del lugar de su consumo. Esto implica, además de una inversión energética considerable para transportar esos alimentos, la explotación de los agricultores, a los que se paga un precio irrisorio para mantener la rentabilidad del proceso.

Por otra parte, estos cultivos contribuyen en gran medida a la deforestación, ya que el agotamiento del suelo implica que se utilice terreno proveniente de selvas y bosques para continuar la producción agraria o ganadera.

Frente a todas estas desventajas, la alimentación ecológica propone una alternativa más saludable y sostenible.

Los productores ecológicos tratan de maximizar el aprovechamiento de recursos naturales, como abonos orgánicos y utilizan procedimientos tradicionales, como la rotación de cultivos, que disminuye la presión de las plagas y la necesidad de utilizar fertilizantes; esto se debe a que algunos cultivos aportan minerales al suelo de forma natural, y también a que las diferentes especies tienen distintos requerimientos, lo que facilita la recuperación del suelo. Además, al no utilizar agroquímicos, se evita la contaminación de los suelos.

Requisitos de la agricultura ecológica

Se deben utilizar tierras que hayan descansado al menos cinco años de la agricultura convencional, período que permite la eliminación de residuos químicos. Por ello, la certificación no se otorga hasta pasados cinco años de cultivar ese suelo sin utilizar químicos.

Las semillas deben separarse de forma adecuada para permitir el desarrollo de productos con la máxima absorción de sales minerales.

Realizar la siembra y cosecha de productos de estación, para que los cultivos sigan su ritmo natural.

No utilizar invernaderos.

Controlar las plagas a través de la rotación de cultivos, control biológico de plagas o productos orgánicos.

Utilizar abonos biológicos para la fertilización, como humus de lombriz, guano…

La ganadería ecológica

En cuanto a la ganadería biológica, trabaja con razas autóctonas del país y controladas desde su origen. Los animales se crían al aire libre y se alimentan de la leche materna hasta los ocho meses.

Luego, continúan su alimentación con productos naturales como el maíz y la soja. No se utilizan piensos, aditivos ni estimulantes de ningún tipo para acelerar su crecimiento y engorde.

El sacrificio de los animales se realiza de forma individualizada y el mínimo sufrimiento posible, para reducir las toxinas que se alojan en la carne cuando el animal se encuentra en situaciones de estrés.

La producción ecológica como negocio

Con consumidores cada vez más exigentes respecto a sus compras e interesados en la vida saludable, los productos ecológicos son cada vez más demandados.

Por eso, la agricultura ecológica ha prosperado y se ha convertido en un negocio rentable. Muchas cooperativas trabajan en esta rama, promoviendo el cuidado del medio ambiente y el autoempleo.
Sin embargo, aún estamos lejos de otros países en los que la producción ecológica lleva muchas años instalada en el mercado, y que pueden asignar a sus productos un precio más económico que haga el producto más atractivo para los usuarios, ya que en ocasiones el elevado precio disuade al consumidor de adquirir estos productos.

sábado, 17 de marzo de 2012

Petróleo ¿Riqueza o desastre ambiental?

El Océano Ártico, con sus 14 millones de kilómetros cuadrados, alberga un 25% del petróleo y del gas natural no-extraídos del planeta. Hasta hace poco, las dificultades para extraer las reservas de petróleo en el Ártico habían frenado el interés, sin embargo la inminente crisis energética y la desmesurada subida de precios, acerca cada vez más la explotación del Ártico, lo que posiblemente desembocará en un desastre ecológico por el impacto medioambiental que supondrá.



Las temperaturas extremas, placas de hielo y demás condiciones meteorológicas aumentan la peligrosidad de extraer petróleo en este remoto lugar. Si nos paramos a pensar en lo que supondría la labor de limpieza en el caso de alguna fuga, tratándose de un lugar como ese, las repercusiones medioambientales serían catastróficas.

Hay que considerar que el ecosistema del Ártico es frágil ya por sí mismo y que alberga un montón de especies que ya se han visto afectadas por el calentamiento global, el cual además podría verse acelerado con este tipo de explotación. Si a esto le añadimos las dificultades que entrañaría el remediar el desastre – por otro lado más probable que en ningún otro sitio dada la dificultad de la extracción – las consecuencias podrían ser catastróficas.



¿Puede la industria del petróleo garantizar la seguridad de las perforaciones en el Ártico? Si pensamos en los ejemplos que todos conocemos en lugares más cálidos, cercanos a ciudades y con toda la tecnología a su alcance, la respuesta probablemente sea no. No están preparados para afrontar con éxito la limpieza en el caso de que resultase necesario, para empezar porque el petróleo no se comporta del mismo modo en aguas templadas que en el hielo.


Pero no sólo estamos hablando de petróleo. Un informe del Instituto de Investigaciones Geológicas de Estados Unidos señala también que la región contiene tanto gas natural como todas las reservas conocidas en Rusia. Este dato, unido a la cada vez mayor accesibilidad debido al deshielo por el calentamiento global, sitúa al Ártico en el punto de mira como un auténtico filón de recursos naturales. Gas, petróleo y también valiosos minerales podrían ser disputados en un futuro no muy lejano, dado que la zona se calienta tres veces más rápido que el resto del mundo, lo cual implica un cambio de no retorno en algunos de sus ecosistemas y una zona cada vez más amplia sobre la que estas industrias podrían actuar. Algunos expertos hablan incluso de que será una realidad antes de 40 años teniendo en cuenta la aceleración del deshielo.

A todas estas consideraciones medioambientales, además hay que sumarles las políticas y sociales, dado que el Ártico está habitado por cuatro millones de personas, entre ellas tribus indígenas, que tienen derecho a los recursos naturales de la tierra en la que viven.

En definitiva, la extracción de petróleo en el Ártico es un tema controvertido y polémico, en el que los intereses económicos y la protección medio ambiental se enfrentarán en una lucha por este filón del Ártico que puede quedar seriamente perjudicado si no se toman las precauciones necesarias.


Imágenes: news.bbc.co.uk m.terra.com.pe crisiseconomica2010.com

Fuente: El Blog Verde

martes, 13 de marzo de 2012

Contaminación biológica del agua

Contaminación biológica de agua. El agua es un recurso indispensable para todos los seres vivos y la concienciación de su importancia resulta un tema vital. Las actividades industriales, nos proporcionan muchos productos y empleo, pero también tienen ciertas consecuencias no deseables en el medio ambiente. Algunas fábricas vierten residuos que contaminan los ríos o suelos, pero esta no es la única contaminación posible del agua, también existe la contaminación biológica por hongos, bacterias y virus que pueden provocar algas, enfermedades y la proliferación de otras plantas acuáticas. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) consideramos que el agua está contaminada cuando su composición se haya alterado de modo que no reúna las condiciones necesarias para ser utilizada beneficiosamente en el consumo del hombre y de los animales.


Entre los principales contaminantes biológicos del agua encontramos diferentes agentes patógenos, como pueden ser bacterias, virus, protozoos y parásitos que entran en contacto con el agua y que provienen en su mayoría de residuos orgánicos. Los virus pueden ser patógenos para el hombre y hay cientos de tipos que se eliminan por las heces. Las bacterias, las cuales encontramos en el intestino, son muchas veces benéficas y con una función determinada para nuestro organismo, pero otras veces son causantes de diferentes enfermedades. Por ello, la presencia de bacterias intestinales en el agua la convierten en no potable. Los protozoos pueden vivir también en el intestino de los animales y el hombre y son causantes de problemas médicos como la diarrea o disentería.


En el agua también encontramos desechos que requieren oxígeno para su descomposición, y cuando el número es demasiado grande puede llegar a agotar el oxígeno presente en el agua, haciendo que la autodepuración resulte imposible. El agotamiento de oxígeno produce olores desagradables como los que encontramos en algunos estanques.

El calor también puede ser considerado un contaminante, puesto que al aumentar la temperatura, también disminuye el oxígeno.

Aguas negras: tiene este nombre debido a la coloración oscura que presenta. Cuando hablamos de aguas negras nos estamos refieriendo a aguas residuales contaminadas con residuos fecales y orina que provienen de desechos humanos o animales. El no tratamiento de estas aguas puede general graves problemas sanitarios, puesto que no se cortaría el ciclo epidemiológico de transmisión. En el siguiente esquema, podemos ver un resumen de estos agentes patógenos que podemos encontrar en dichas aguas negras que no han sido depuradas convenientemente. (Fuente: monografías.com)


Imágenes: chikimundo.com contaminaciondelagua.net

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